Bob Dylan - Blood on The Tracks / January 20,
1975
Beck – Sea Change / September 24, 2002
Rhye – Woman / March 1,
2013
A veces la necesidad de expresar
algún sentimiento y sobre todo de hacer salir alguna situación extraordinaria
en la vida, genera válvulas de escape por demás diversas. Lágrimas, cartas,
peleas, melancolía, cambios de imagen, gritos, pláticas y cantidad inmensa de
expresiones tanto positivas como negativas. En el caso de las separaciones
entre dos personas y música que ha salido de ello hay infinidad de ejemplos.
Quiero enfocarme en tres.
Y es que las separaciones pueden
ser voluntarias, forzadas, convenientes e incluso necesarias. Las tramas de los
sentimientos románticos tienen vuelcos, subidas, bajadas, cambios y de ellos se
alimentan. No te puedes sentir tan bien si antes no has pasado un mal rato
predicaría algún loco muy enamorado. De cualquier manera como parte de esta
vida el separarse de alguien es algo inevitable, que sucede tarde o temprano.
Los tres discos estarían mirando
la separación o rompimiento desde una perspectiva masculina pero tienen la
virtud de ser aplicables también para una apreciación del lado femenino (no
feminista). Ya que el dolor, la pasión y el amor real son algo humano.
Sangre en las pistas
Se ha escrito que el Blood on the
Tracks es seguramente uno de los discos más personales de Dylan, uno de sus
trabajos con una carga emocional aplastante además de ser musicalmente alabado
por fans y no tan aferrados al compositor. Se supone que este disco esta
precedido por el divorcio de Dylan de su 1ra esposa Sara.
Las canciones que nos ofrece esta
joya, van desde las historias de amores incompletos que con el paso del tiempo
tienen diversos encuentros enredados en la tristeza (Tangled up in Blue); hasta bellos lamentos para la amada que más
tarde que temprano se irá ('You're Gonna Make Me Lonesome When You Go'). Y qué decir de los
reclamos poéticos en Idiot Wind:
“Incluso tú ayer me tuviste que preguntar qué donde estaba. No puedo creer que
después de tantos años no me conozcas más que eso” ó “no creías que se podía y
al final ganó la guerra después de perder cada batalla”.
Especial atención me merecen 2
canciones ‘Simple Twist of Fate’ donde
se toca un punto importante para que las relaciones se consumen o no. Los giros
del destino que tanto son una ayuda para que se puedan crear el momento
maravilloso del encuentro y que de igual manera pueden deshacer a una pareja.
Por su parte en ‘You’re a Big Girl Now’
la poesía desborda tristeza “El amor es tan simple. Todo el tiempo lo has
sabido/ Yo lo estoy aprendiendo en estos días”. “Me estoy volviendo loco con
este dolor que se detiene e inicia / como un sacacorchos en mi corazón”.
El último baile
Dos amantes estan por separarse y
tienen poco tiempo, no solo de relación sino para pasarla juntos y no volver a
verse. Es la historia que cuenta este disco. Recordar lo sublime de ese primer
encuentro, la delicadeza de los besos, los roces y hacer el amor. Apreciar la
cantidad de belleza que ciertos encuentros regalan y en los que cada momento
representa acercarse a la hora cero, al instante del adiós.
En ‘Open’ el ritmo cadencioso y el momento en que uno admite que se
está enamorado “Soy un tonto por tu vientre/soy un tonto por tu amor”. En ‘The Fall’ empieza la partida: “Hazme el
amor una vez más antes de que te vayas/ ¿porqué no te puedes quedar?...” y la
suplica “no huyas” continúa en ‘Last
Dance’. El disco transcurre entre sonidos elegantes que evocan fechas
pasadas años 80’s y 90´s especificamente. “No me llames ‘amor’ a menos que lo
sientas” sentencia la voz en ‘Shed Some
Blood’.'Hunger' y ‘3 Days’ son
canciones rítmicas y un tanto alegres casí bailables, pero en 3 days se reafirma el dolor del fin de esa relación
“es mi naturaleza, arruino el amor”.
Hablando de relaciones la voz de
Rhye señala en una entrevista “Lo que hace realmente feliz a la gente es la
intimidad, ser amado”. Quizá sin importar cuanto dure, desde un inicio una relación
se encuentra ya condenada a su fin.
Causa perdida
Sea Change fue un álbum
desconcertante en su momento ¿qué demonios era lo que Beck había hecho? ¿Dónde
estaba el hip hop, los versos sarcásticos, los samples y ruidos que
caracterizaban sus trabajos anteriores? Algunos en su momento entendieron que
este disco “acústico” tenía sus virtudes, no había necesidad de ser comparado
con otros trabajos del mismo artista. De cualquier manera y con el paso del
tiempo el disco es considerado como una joya. ¿Su principal merito? A mi modo
de ver esta en el genial sonido que poseen las canciones en general, la mezcla
de instrumentos y de ideas. Los bajos conviven con baterías intimas, mientras
las voces hacen su aparición con una apabullante presencia (de ánimo y letras
tristes) a través de efectos de sonido que van desde sintetizadores sutiles,
hasta violines y cellos estruendosos y una que otro eco en reversa.
Sónicamente Sea Change es bello y por otro lado la temática está ligada a un rompimiento.
La separación del cantante con su novia/prometida con la cual tenía una
relación de 9 años. Las letras son reflexivas acerca de las pérdidas que bien
pueden ser vistas de manera negativa así como positiva según se quiera. Pero
generalmente duelen. En este caso el disco se enfoca más en salir delante de
estas pérdidas, lamentarse poco y estar convencido en que hay más camino por
delante. Pero el tono triste en la voz de Beck hace difícil creer ese optimismo
de frases como: “Son solo mentiras las que vivo/ son solo lagrimas que lloro/ es
solo a ti a quien pierdo/supongo que estoy haciendo bien” ó “Hay luces
distantes pero nos son muchas/ y el sol no brilla incluso cuando es de día”
dice en la primer canción The Golden Age. Otra canción se titula “Lagrimas Solitarias”. En la canción más
conocida, Lost Cause, señala: “Estoy
cansado de pelear por una causa perdida”.
La compañía que ofrecen estos 3 trabajos
para todos aquellos que nos hemos sentido abandonados, tristes por una
separación o adoloridos por los caminos del amor, es incomparable. Porque quizá
en alguna canción o alguna frase encontremos aliento al sentirnos identificados
por el fabuloso retrato musical de esa serie de sensaciones.
Hay un montón de listas más o
menos objetivas de lo que fue lo mejor en cuanto a música este año 2013. Desde
la que publicó a principios de Diciembre la revista Rolling Stone, hasta las de
sitios de internet como Pitchfork ó Concequence of Sound y también de revistas
internacionalmente famosas como NME o UNCUT. Importante de igual manera la lista que
realizó la NPR (Red de Radio Pública en
los Estados Unidos). En México rescataría la lista que propuso Hugo García
Michel director de la revista musical La Mosca. En general hay varias
coincidencias aunque las posiciones cambien.
Estas listas definitivamente
influyen a la hora de uno crear y publicar al mundo las percepciones que se
tuvieron de todos (jajaja o al menos de una buena cantidad) los discos que salieron este año y no solo de los discos si
no de las canciones y/o videos más relevantes. He aquí mi lista que se limita a
13 acontecimientos y/o consideraciones musicales de este año.
1.- HAIM
Según algunos están sobrevaloradas.
A mí me importa un carajo. Desde su presentación en el Show de David Letterman
cantando la canción ‘Forever’ me prendí de ellas y no las pude soltar. Luego
vinieron sus videos (‘The Wire’ en especial) y las presentaciones para ver por youtube
en diversos festivales alrededor del mundo. Súper rockeras, un trío más que
enérgico y con una actitud en el escenario envidiable. Su disco lanzado en
octubre fue la prueba de fuego, no es tan rockero sino con una mayor
inclinación a ser un producto Pop. Pero en este año el Pop que se hizo es muy
bueno, altamente disfrutable. De cualquier manera todo el disco me encanta
sobre todo la canción 'Let me go' una de las mejores del año. Haim son 3
hermanas de entre 22 y 27 años a las que amo.
2. - Regions of Light and Sound of God – Jim James
Un disco especial. Casi conceptual. Me
encantan este tipo de trabajos donde una persona (Jim James miembro del grupo
My Morning Jacket) toca prácticamente todos los instrumentos y dirige las
canciones hacia la representación más fiel que tenía en su mente al momento de
concebirlas. La temática en el disco es de pronto muy espiritual, anti
materialista, romántica en el sentido literario (se basa ligeramente en una
novela de 1929). Canciones como Dear One, A New Life y All Is
Forgiven son joyas cargadas de una emoción por demás positiva e impregnadas
de mucha vida.
3.- Lou Reed
Mi disco favorito en concierto de todos los
tiempos es el Animal Serenade del fallecido Lou Reed quien el 27 de octubre de
2013 dejó este mundo. Para mí no hay mejor concierto grabado; la fuerza,
energía e imaginación son brutales. Fue hasta 2007-08 que escuche el disco (fue
grabado hace 10 años en 2003) desde ese entonces hasta la fecha es mi adoración
y me llevó a conocer y escuchar otros trabajos de Reed (Transformer, Berlín,
Magic and Loss, Metal Machine Music, etc.) y reescuchar lo que había realizado con
Velvet Underground. La muerte de Reed se lamenta profundamente, semejante
influencia para el rock que debe ser revalorada y escuchada por nuevos adictos
a la música. Por otro lado la conmovedora carta que su esposa Laurie Anderson
escribiera tras el deceso de Lou es una muestra real de que el verdadero amor
aún existe y es posible.
El último trabajo de Reed fue el infame Lulu con
Metallica. Pero más relevante a mi modo de ver es su última publicación escrita.
Una excelente crítica al disco de Kanye West, Yeezus.
Kanye West no es muy querido por la mayoría
del público. Yo no lo quiero, podría decir que muy apenas lo admiro y eso un
poco. Pero si agradezco que teniendo los reflectores sobre él , haga lo que
hace, que se considere a si mismo casi como un mártir, un Jesucristo que tiene
que morir por nuestros pecados, aunque esa historia sea de hace 2000 años. El
disco sin portada, y prácticamente sin nombre ni imágenes (es en sí mismo una
imagen) y sónicamente un desafío, tal vez las letras y la voz burdas pero vigentes roben
un poco de atención en este trabajo. Pero a la hora de introducirse en ese
viaje de sonido, hecho por distintos productores al mando de Mr. West, no hay
vuelta atrás. La música es grosera. Fuera de este mundo (parafraseando la
crítica de Lou Reed) pide varias escuchas para ser asimilada y a la vez es
poseedora de una creatividad enorme por medio de la técnica de copy-paste y
sobreponer capas de sonido al borde de la saturación. No es apto para
cualquiera pero si debe ser tomado muy en cuenta para entender la música que se
hace hoy en día y la que se hará en un futuro. 4 tracks del disco tienen mano
de los reyes del año Daft Punk.
5.-Random Access Memories – Daft Punk
Otro disco ‘conceptual’, se divide en 2 partes
y desde el título es una declaración de lo que el grupo quiere que pienses al
escucharlo. La primer canción dice “devuélvanle la vida a la música”, 2 robots
diciendo eso es para tener cuidado y es la base del éxito de este álbum, claro
sin dejar atrás la eficaz campaña mercadotécnica. Las canciones son
devastadoras ‘Giorgio by Moroder’ son 9 minutos de progresión perfecta,
virtuosismo y simplicidad combinados, sintetizadores e instrumentos reales
haciendo el amor salvajemente. Mención aparte a las espléndidas guitarras del
Nile Rodgers. ‘Get Lucky’ es la canción pop del año. ‘Fragments of Time’ es mi
favorita por que habla acerca de no querer que un momento mágico termine. La
variedad del disco en general es genial –Lose Yourself to Dance, Contact-
pero yo me quedó con la frase que se repite cual mantra en medio de ‘Touch’ :“
If love is the answer you’re home”. Este disco cubre tantos aspectos, no solo
musicales, qué eso le da, como a pocos trabajos de este año, el calificativo de
clásico desde su salida.
6.- Arctic Monkeys
Qué bueno que siendo tan jóvenes y con éxito
los Arctic Monkeys no se conformen y sigan buscando su sonido. AM es una pieza
de canciones rock cortas y concisas que uno desea duraran más pero que dados
los tiempos requieren ser así de directas. Do I wanna
Know? R U Mine? ¿Porqué empezar con preguntas? Para preocuparse en
solo tener respuestas. Rock de guitarras, voces sexys y evocando un viejo tiempo que ya no nos toco vivir. “Arabella
tiene una cabeza de los 70’s pero es una amante moderna” define de una manera
abstracta lo que es el disco. En directo aún sorprenden y estan tan aplicados y
soportan muy bien dar prácticamente el mismo concierto cada noche. De algo
estoy seguro, la canción 'Knee Socks' de este disco es un pinche madrazote y
probablemente la mejor colaboración que haya hecho Josh Homme de Queens of the
Stone Age en su vida. Espléndida.
7.- …Like Clockwork – Queens of the Stone Age
Esta lejos de ser el mejor disco de las
reinas, de hecho a mi modo de ver es un trabajo bastante disminuido. Los experimentos
sonoros son cada vez más rebajados. La calidad, eso sí, permance ahí. Loco por
hacer un nuevo material Josh Homme tomo mano de sus contactos y amistades para
tener diversos invitados y darle publicidad al lanzamiento del disco. Aún así
no me parece que estos invitados cambien el sentido de lo que ya eran las
canciones. My God is the Sun es un tema por demás emblemático poderoso con su
ritmo ternario y su riff contagioso, rock puro. El arte visual sin ser lo más
novedoso vino a reforzar una imagen malosa y cercana a la muerte con la que se
identifica mundialmente ya al grupo. Verlos en concierto fue legendario, la borrachera valió la pena. Tenemos Reinas para rato y eso es lo que
hay que agradecer.
8.- Mujeres
Laura Marling, Lorde, Savages, Kacey
Musgraves, Janelle Monáe, Sky Ferreira, Haim, Neko Case, Chvrches, hasta Miley
Cyrus entre otras propuestas donde lo
femenino en el mundo de la música se hace cada vez más presente. No solo porque
sean mujeres las cantantes (eso ha existido siempre y de muy buena calidad)
sino porque la presencia de lo que significa ser mujer es más visible,
escuchable mejor dicho.
Ya no debe de haber un sobreentendido de que mujer es
sinónimo de delicadeza y dulzura. Mujer no necesariamente es inocencia e
ingenuidad, estas características también las puede tener cualquier hombre. La
capacidad de las mujeres en lo musical, así sea acompañadas por miembros
masculinos en los proyectos es destacable, la sensibilidad artística tanto de
mujeres como de hombres provee de herramientas y claves para un futuro más
agradable, más armónico y qué bueno que mediante la música esto este echando
raíces.
Lorde y su Royals. Kacey Musgraves y su canción Merry go ‘round, el manifiesto de Savages en sus conciertos, las actuaciones de Janelle Monáe en el Show de Letterman y los primeros 20 minutos del disco Once I Was An Eagle de Laura Marling, son momentos para disfrutar de sobremanera.
9.- El regreso del Rey (David
Bowie)
Seré honesto no soy el mayor fan de Bowie
(prefiero a Dylan, Lou Reed, Keith Richards, Paul McCartney, Lennon, Brian Wilson)
pero el hecho de que causara ruido al anunciar así de la nada y el día de su
cumpleaños que lanzaría nueva música después de 10 años, hizo que volteara mis oídos. Where are we now? fue lo primero que se pudo escuchar y trajo lagrimas a
mis ojos. Increíble canción que evoca sentimientos de lucha, nostalgia,
resignación y de una extraña fuerza interna. Luego se dijo que era el disco
sería en general más rockero. Me emocioné. Ya al oir completo The Next Day
puedo decir que en efecto los cortes más rockeros como Dirty Boys , Love is
Lost y Valentine´s Day me encantaron. Fuerte fue también la campaña visual de
Bowie quien aunque no tendrá presentaciones en directo de estas canciones, ha
puesto una serie de videos por demás memorables y de una factura perfecta
incluso hay videos con remix oficiales a los propios temas. La portada del disco es genial.
10.- Darkside
Probablemente el nombre de este proyecto se
deba al famosísimo disco Dark Side of The Moon. Si es así me encanta más. Así
de bote pronto lo encasillaria en un disco de música electrónica. Dance, algo
trip-hop, instrumentos reales, voces extrañas, ¿dubstep? Si en 1973 Pink Floyd hizó popular el Rock
experimental y los pasajes ambientales y drogados, porque no 40 años después
este par de músicos locos no podrán intentarlo. Disco recomendable para
momentos en los que se busca la reflexión sin dejar la diversión, cuando se
prefiere el esparcimiento a la rígida carga diaria. También es muy sexual,
sobre todo si se escucha a volumen considerable.
11.- The National, My Bloody Valentine, Paul McCartney
¿Porqué estos 3 en una mismo numero? Simple y
sencillamente por que sus discos son joyas. Madurez sin dejar la
experimentación, tienen un espíritu poseido por el fantasma del rock clásico de
las canciones que se han venido escuchando desde hace 50 años pero suenan cada
uno a 2013. The National con sus letras, My Bloody Valentine con sus camas de
guitarras, distorsión y feedback y McCartney dejandose producir por unos
jovenes no tan jovenes. De verdad ninguno de estos 3 defrauda.
12.- Los medios musicales
La cantidad de información musical a la que
podemos tener acceso además de la facilidad y rapidez hace difícil imaginarse
los tiempos pasados donde las revistas mensuales eran la mejor fuente. Las
peleas o dimes y diretes entre artistas son cada vez más evidentes así como las
colaboraciones tan extrañas que llegan a darse. Cualquier artista que este ya
en las ligas mayores tiene diferentes ventanas para poder gritar y mostrarnos
lo que se le ocurre. Esto claro que es un avance y un punto positivo para la
industria musical y para nosotros como consumidores activos o pasivos. De
cualquier manera es importante ser conscientes de la cantidad de trabajos que
salen a la luz durante un año completo. Muchos se pierden aún siendo de grupos
conocidos. Las listas que se hacen año con año han ayudado a moldear los gustos
de los interesados en la nueva música. Seamos críticos pero a la vez intuitivos
que a final de cuentas la música esta para disfrutarse y para ayudarnos a
crecer como seres humanos sea lo que eso signifique.
13.- Menciones honoríficas
No es que sea lo peor de lo mejor, simple y
sencillamente no encontraron una categoría, un espacio propio dentro de la
lista, un cachito dentro de las estadísticas o quizá si. Blurred Lines,
canción apabullante no había existido un hit así desde Crazy de Gnarls
Barkley 2006-2007. La canción pasó por varios pleitos por considerarla un
plagio al sonido de Marvin Gaye y por su video sin censura donde 3 modelos
bailan y pasean con el torso desnudo (excelente video por cierto) que fue
considerado de sexista y al buen Robin no lo bajaban de macho engreído. Por
cierto todo el disco no es malo. James
Blake con su segundo disco sigue dando de que hablar sobre todo por sus
conciertos. Atoms for Peace, sus videos de actuaciones en directo son muy
buenos y recomendables. Ver a Thom Yorke contorsionarse más que el propio Flea
y contagiar a los otros miembros de este proyecto de música que busca de la
manera más fiel mezclar el funk de instrumentos reales con la electrónica
abstracta bailable. EDM? Arcade Fire hizo mucho ruido. Quizá Reflektor sea una
buena canción. El disco de Sigur Rós y el de Disclosure son muy buenos cada uno
por su lado son muestras de pasión al momento de hacer música. Black Sabbath
también rockeo incluso dieron un concierto en México (Interesante ver los
videos donde Rick Rubin esta “produciendo” el disco, acostado). Los Flaming
Lips cicieron un disco para escucharse dentro de unos 5 años, su The Terror. Burial
saco EP a finales de año y esta chingón. Hay canciones en el disco de NIN que
se salvan. Creo que en el ambito del Rap y el Hip Hop también hay una gran
exitación: Drake, Earl Sweatshirt, Tyler the Creator, Chance the Rapper. De
entre todas estas menciones la más importante sería para el proyecto Rhye y su
disco Woman donde la belleza musical es un pretexto para hacer música de una
sencillez y pasión de la cual uno facilmente se puede enamorar.
Me di una vuelta por el Corona Capital 2013 en el 2do día (13 de Octubre) y estas fueron las mejores canciones, o al menos las que para mi gusto rockearon e hicieron valer la pena la visita fugaz al DF El set completo de DJ HARVEY... ahí empezó la fiesta :
El pop bailable de Capital Cities en especial su cover a los Bee Gees , grandes en vivo :
MATIAS AGUAYO pa seguir con lo bailable electro trauma .
Guitarras y ritmos fuertes por 4 muchachas SAVAGES:
Lo que iba a ver : ARCTIC MONKEYS.
Pero su mejor canción creo que fue esta:
De aquí a deleitarme con poquita GRIMES, un chingo de humo :
Volví a la vida y al Rock con las Reinas Q O T S A y este par de canciones:
y ya para cerrar y morir en paz el beat de Giorgio Moroder:
Está ya despertando polémica, por
lo que cada vez mas gente lo ha visto cumpliendo ya un objetivo claro de
difusíón. La controversia es sobre si es
o no un video “ultraviolento”. Hay
quienes ya mencionan en canales de internet y blogs que cualquier periódico o
noticiario matutino es más violento que este clip de poco mas de 5 minutos de
duración y obvio quienes señalan que Hollywood cotidianamente trata temáticas
visuales por demás grotescas y agresivas.
Lo cierto es que el video dirigido
por Nash Edgerton (quien por cierto ya en la maravilla de video para “Beyond here lies nothing” había retratado
magistralmente una situación violenta) tiene ya la atención por la controversia
y porque es Bob Dylan. La reflexión aquí gira en torno a que tal vez la
realidad ya nos sobrepaso no importa que tan violento pueda ser el entorno
somos inmunes cada vez más. Muchas cosas violentas que pasan a diario ya no nos
sorprenden y necesitamos más para sentir. No importa si pasa a la vuelta de la
esquina no nos sorprende porque nuestra configuración cambia a diario.
Mención aparte la metáfora visual
y temática (¿estará Dylan detrás de estas ideas?) del inminente sufrimiento que
el amor por si solo produce. Las ilusiones que nos hacemos cuando alguien nos
llega y todo lo que estamos dispuestos a soportar. Y de cómo otros están
dispuestos a pasar inadvertidos ante el dolor que embarga a uno quizá porque ya
lo han vivido. ¿Es el dolor que se
siente por amor igual o peor al que se
siente por alguna agresión física?
Pocas veces en la actualidad un
video merece tanto la pena ser visto varias veces para discutirlo. Son pocos los
videos actualmente que logran hacer un click mayúsculo en distintos aspectos:
Gran canción. Gran artista. Concepto redondo y hasta positivamente accesible.
Calidad en un momento oportuno. Una pieza de arte. Romeo Jiménez
Las luces generales se apagan y las pantallas de celulares y cámaras las sustituyen, mientras los gritos y aplausos resuenan luego de varias canciones de dub. Pero aún todo es silencio y oscuridad. El manifiesto hecho por Portishead basado en “La regla wicca del 3” se escucha en portugués, platillos y una guitarra frenética. Se abren las puertas auditivas; el sonido brutal se apodera del grupo y de la gente, paradójicamente con una canción titulada “Silence” .
Nylon Smile continúa con el orgasmo auditivo conducido por una voz melancólica y poderosa. Para el momento que llega Mysterons esa voz es casi apagada por las miles de personas que corean “…all for nothing, did you really want…” Visualmente el espectáculo se complementa junto con el sonido envolvente y esto queda claro a la hora de The Rip cuyo video es proyectado detrás del grupo y en las pantallas. Una animación que acompaña la música de manera magistral. Una animación para perderse momentáneamente.
Si canciones atrás los gritos de la gente casi ahogaban la voz de Gibbons, en una de las canciones más representativas del grupo -Sour Times- las miles de almas cantando “ …´cause nobody loves me it´s true…” cumplieron el cometido. Nadie se sentía amado, no como el grupo de Bristol lo hacía en ese momento. Magic Doors en una canción perfecta mejorada en directo, su letra es de desesperación y aceptación a la vez. Se acepta sentirse deshecho aunque no se sepa quién es uno. Los pianos sonaban enormes, hablaban y reflejaban la desesperación y rabia.
El momento de la noche llegó con Wandering Star. La versión casi desnuda desprovista de los clásicos scratches y beats trip-hoperos sonó solamente con un bajo eléctrico haciendo unos pocos acordes, con una guitarra tocada con lo que parecen ser unas pinzas y sobre todo con una voz que estremeció hasta la medula. La Llorona se hizo presente casi al final de la canción, los aplausos también sonaron mucho antes de concluir haciendo sentir escalofríos. Beth Gibbons es la llorona de la que hablaba la leyenda y esa noche se comprobó. Además si en los sesentas existió la bruja cósmica, afortunadamente hoy tenemos a esta Llorona ácida.
Machine Gun, (a mi parecer la mejor canción de lo que va de este siglo) fue rasposa, agresiva y movió a más de uno de su sito. El aplastante sonido te hacía sentirte muy muy pequeño. Y si Machine había sonado bravucona los scratches de Over sobrepasaron los limites e hicieron presencia no como un elemento de adorno sino como parte fundamental de la música moderna. Glory box fue cantada cómo si hubiera sido el gran hit de años atrás pero anunciando un futuro: “Give me a reason to be a woman…” Mención aparte el sonido monstruoso de las baterías.
Hubo momentos donde nos pudimos sacudir con el krautrock de Chase the tear y su hipnótico ritmo. Desde el inicio alguien gritaba Cowboys y la solicitud fue cumplida. Threads se coló con su “i´m always so unsure” mientras todos estábamos en espera de más música de un grupo que –y queda demostrado- tiene la única intención de ser una banda que ofrezca música interesante. Portishead se despidió con sonrisas en el rostro. Volvieron para regalar Roads, melancólica, sublime, de consternación pero con un toque de esperanza.
No había mejor forma de cerrar que con We carry on, final apoteósico de un show que se convirtió en experiencia y que nos dio a los asistentes a probar ese “taste of life”. Beth Gibbons bajó a saludar a las personas de primera fila, su enorme timidez decidió esconderse por un momento y tocar las manos que aplaudieron hasta cansarse, sentir el calor de una noche que empezó con aire frio y que las torres de altavoces se encargaron de calentar. Comunión perfecta entre público y artista.
En una entrevista por la salida del disco Third los cerebros de Portishead decían que ante el decepcionante panorama musical ellos decidieron hacer el disco que deseaban escuchar, la música que tenían ganas de que existiera. El festival que albergo el concierto de Portishead fue más o menos algo así. Mucha música, muchas propuestas bien interpretadas, pero falta de sustancia, de algo refrescante y único. En definitiva El show de Portishead fue el concierto que tras presenciar varios grupos, muchos teníamos ya ganas de escuchar.
Con esta definición se puede encontrar en internet la explicación básica de este, (llamémosle) fenómeno. Creadores y promotores prefieren no utilizar el término “droga” por las connotaciones negativas que la palabra lleva. Estimulación cerebral podría ser la definición más adecuada.
La empresa I-DOSER es la que se cuelga el estandarte de pionera y líder cómo proveedora de este servicio. La idea básica es que el individuo utilizando unos audífonos, de buena calidad, se dispone a escuchar una serie de sonidos de frecuencias similares que generan en el cerebro “pulsos binaurales” o “nuevos sonidos” con la intención de generar en el escucha estados mentales específicos. En otras palabras, mediante la exposición de sonidos se induce a estados que van desde la relajación hasta la alucinación.
Este efecto auditivo se descubrió desde el siglo 19 pero en fechas más recientes se le ha dado un giro radical. Lo que se estaba trabajando cómo experimentos con tintes medicinales o terapéuticos se ha empezado a comercializar y pretende ser una moda con intenciones lúdicas de esparcimiento e incluso espirituales. Explico lo anterior, la empresa I-Doser tiene en venta a través de su portal, desde el programa informático hasta los CD´s y Mp3 con los “temas”, tracks, o “canciones” que provocaran en el cliente sensaciones, estados o experiencias comparadas a las de: fumar marihuana, inhalar cocaína, tomar alcohol o LSD , inclusive de estar bajo los influjos de pastillas como el valium o el xanax y los más impresionantes, a mi modo de ver, son “orgasmo”, “victoria deportiva” y “éxtasis religioso”, entre otros.
La idea de este nuevo tipo de diversión se apoderó de mi mente desde que la escuche. La sanación a través de la música se ha estudiado y nos es para nadie ajena la experiencia de bienestar o euforia con alguna canción querida. Lo que estas drogas virtuales ofrecen me brinda una visión del futuro por demás escalofriante (pero no por ello imposible o lejana); jóvenes enchufados a audífonos teniendo experiencias “sobrenaturales” echando sus mentes a volar y sintiendo lo que las antiguas generaciones sentían gracias a la naturaleza. A fin de cuentas hoy en día puedo conocer Londres y sus alrededores sin la necesidad siquiera de haber estado ahí físicamente, el internet me puede proporcionar más datos en teoría de los que pudiera conseguir al estar en el lugar. La realidad virtual.
Las experiencias tienen un promedio de duración de 30 minutos, todo ello mientras se mantiene escuchando los sonidos y según algunas voces que ya lo han practicado puedes retener la sensación por unos cuantos minutos más, después de quitarte los auriculares. En palabras de los promotores de la experiencia, las secuelas desaparecen y no tienen efectos secundarios propios de las drogas que se tratan de emular.
Las dosis se venden por internet y obviamente hay ya las versiones piratas que se pueden descargar gratuitamente. En youtube se pueden ver experiencias de personas, algunas bastante convincentes de sus beneficios y efectos y otras que lo desacreditan totalmente. La empresa que maneja el producto, ofrece ganancias a personas que deseen promover y vender las dosis cuyo valor oscila en los 20 dólares.
Quizá esta sea una alternativa para pacientes que intentan rehabilitarse de consumos de estupefacientes, pudiera también ser una forma de negocio novedoso (me imagino un bar donde se vendan dosis), o un fiasco engaña bobos, pero sin dudas es un paso más hacia el futuro cercano donde la vida sin tecnología no puede ser concebida (celulares, redes sociales, 3D, simulaciones digitales).
Me niego a probar este tipo de experiencia aunque creo que los beneficios de la música y la manipulación sonora los he podido conseguir al escuchar también por audífonos o por unos altavoces Shine on de Pink Floyd o a Sufjan Stevens o James Blake, ni que decir de The Beatles o Radiohead. Que quien esto lee, decida.